XRP20 se distingue por su único modelo Stake-to-Earn, que permite a los inversores ganar ingresos pasivos simplemente al mantener y hacer staking de sus tokens. Esta estructura tiene como objetivo nivelar el campo de juego, facilitando la participación y el beneficio de los inversores minoristas en un mercado cada vez más concurrido.
El token también introduce un mecanismo deflacionario que incorpora un proceso de compra y quema. Específicamente, el 0.1% de cada transacción de compra y venta se envía automáticamente a una dirección de quema, mientras que el 10% de la oferta total está designado para futuras quemas. Esta estrategia está diseñada para aumentar la escasez del token a lo largo del tiempo, incrementando así su valor general a medida que la oferta disminuye.